sábado, 1 de septiembre de 2012

Hoy es un día para la vergüenza


Tengo la suerte de vivir en una Comunidad en la que todavía no existen grupos de población excluidos de la atención sanitaria. A pasar de ello hemos clamado contra la medida por activa y por pasiva. 

Hoy es un día triste. Es el día en el que se ha roto uno de los principios básicos que han dado tanto prestigio a nuestro sistema sanitario. Ya no es universal.

Se comienzan a crear guetos sanitarios con mas de 900.000 personas excluidas de este derecho fundamental. Y lo mas triste de todo es que no hay un porqué de peso que lo sostenga. Sanitariamente es un despropósito. Económicamente va a salir el tiro por la culata. Organizativamente es un caos.

Hoy es un día para estar tristes. Es un día de luto. Es un día para la vergüenza

4 comentarios:

  1. Sinceramente le digo que si con la actitud que defiende lo que propone es crear un país en el mundo cuyo lema sea: "Aquí nos hacemos cargo de su problema sanitario, sea cual sea y al coste que sea". Primero explique a la gente que vive y trabaja en este país, que ese gasto va a salir de sus bolsillos y si les parece bién pagar por ello. Si la gente le contesta que SI, perfecto, es su decisión, pero si le contesta que NO, aceptelo también. La solidaridad no es gratis, cuesta un dinero que es este país escasea, no de por sentado que todo el mundo es tan generoso con lo que tiene, sobre todo cuando ha perdido bastante de lo que recibía.

    ResponderEliminar
  2. “No son recortes, es xenofobia”

    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/01/actualidad/1346504212_113692.html

    ResponderEliminar
  3. Rafael Gracia Ballarín3 de septiembre de 2012, 17:41

    LOS RESPONSABLES POLÍTICOS (del PP) QUIEREN A LOS MEDICOS DE VERDUGOS

    http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2012/08/Grandeza-y-miseria-ante-la-negaci%C3%B3n-de-atenci%C3%B3n-a-los-inmigrantes-Agosto-20122.pdf

    Yo también me siento afortunado de trabajar en una Comunidad en la que la irracionalidad en este tema no se ha impuesto.

    Hoy he atendido por primera vez a una jóven rumana (Inf. Resp. Aguda ¿vías altas o bajas?). Sólo destacaba a la exploración una taquicardia ritmica sin duda por ansiedad. ¿hasta que punto motivada por el temor a ser atendida con cajas destempladas? ¿cuándo he podido determinar que su asistencia no era urgente?

    También a una mujer peruana con mucho dolor de hombros....

    Agradezco al Gobierno Vasco su firmeza en este tema y a Don Rafael Olalde su compromiso con la Medicina de Familia con estas Reflexiones.

    Un abrazo:

    ResponderEliminar